- Los profesionales que se destacan en momentos de calma o en un escenario previsible tienen competencia, pero es en la crisis cuando aparece un lado hasta entonces desconocido de la persona.
- La resiliencia, descrita como combinación de adaptabilidad, flexibilidad y determinación, ha sido una de las competencias más exigidas en el mundo corporativo.
- Un líder, un gerente y una organización descubren sus principales competencias justamente en los momentos más difíciles: de aparente escasez, de mayor adversidad y de turbulencia en el entorno.
- Ante la misma adversidad, algunas personas se sienten víctimas y buscan culpables, mientras otras ven la situación como oportunidad de transformación y ponen el foco en la solución.
En esos momentos, la creatividad, la inteligencia emocional, la madurez psicológica, la capacidad de administrar conflictos y de manejar ambigüedades y cambios serán cualidades necesarias. La resiliencia ha sido una de las competencias más exigidas en el mundo corporativo.
Los profesionales con buen CI y alto CE siempre fueron muy buscados, pero recientemente la resiliencia ha sido una cualidad muy demandada por diversos motivos, entre ellos el escenario en cambio constante y la mayor inestabilidad de profesionales que hacen carrera en una misma empresa o en la primera opción profesional elegida.
¿Por qué la resiliencia es una ventaja competitiva?
Como afirma el director de Liderazgo de Accenture, Adrian Lajtha: “Resiliencia —combinación de adaptabilidad, flexibilidad y determinación— puede ser el nuevo criterio de avance profesional. En el momento actual de incertidumbre económica e intensa competitividad, las organizaciones que inculquen la resiliencia en su liderazgo en desarrollo tendrán una ventaja clara.”
La resiliencia también se relaciona con la capacidad de atravesar adversidades y salir más fortalecido, con aprendizajes, lecciones y mayor preparación para enfrentar desafíos. Es lo que el autor estadounidense Paul Stoltz denomina CA, o cociente de adversidad.
¿Dónde salen a la luz las principales competencias?
El psiquiatra y psicoanalista Carl Gustav Jung nos enseña que, para encontrar nuestro tesoro, el oro interior, nuestro Self, nuestra chispa sagrada, es decir, lo mejor de nosotros, necesitamos atravesar túneles sombríos y aspectos indeseados, en busca de extraer nuestros talentos.
En términos prácticos, podemos considerar que un líder, un gerente y una organización descubrirán sus principales competencias en los momentos más difíciles: de aparente escasez, de mayor adversidad, de turbulencia en el ambiente interno o externo del mercado.
¿Qué elección define a un líder en una crisis?
Algunas personas pueden sentirse víctimas de las circunstancias, desistir, desanimarse, buscar culpables, delegar responsabilidades en terceros, quejarse sistemáticamente. Otras se destacan exactamente en ese momento, viendo la situación como un gran desafío, una oportunidad de transformación, aprendizaje, desarrollo y evolución. En lugar de enfocarse en el problema, ponen el foco en la solución y además extraen lecciones importantes.
Un líder debe invertir en su propia resiliencia para contribuir mejor con sus equipos, acelerar la resolución de las cuestiones que ya pueden modificarse y promover el crecimiento de todos. Cuanto mayor sea su resiliencia, mayor será la posibilidad de desarrollo y el potencial para avanzar ante los desafíos.
La respuesta corta
La turbulencia es lo que revela el alcance real de un profesional, porque las cualidades que más importan en una crisis —creatividad, inteligencia emocional, madurez psicológica y capacidad de administrar conflictos y ambigüedades— son justamente las que la calma nunca pone a prueba. Ante la misma adversidad, algunos desisten o buscan culpables y otros tratan la situación como un desafío y se enfocan en la solución: ahí se define un líder. Invertir en la propia resiliencia es lo que le permite al líder sostener a sus equipos, resolver lo que ya puede resolverse y avanzar ante cualquier desafío.