- Alma viene del latín animu, “lo que anima”, de modo que liderar con alma indica influir con ánimo y vida.
- La calidad de la relación que el líder mantiene con los demás está directamente ligada a la calidad de la relación que mantiene consigo mismo.
- Los equipos, las organizaciones y los resultados reflejan lo que el líder es, por eso no sirve buscar fuera las causas más profundas de la realidad actual sin disponerse a mirar hacia dentro.
- El liderazgo del otro empieza siempre por el liderazgo de uno mismo, y el trabajo realizado con los demás es consecuencia del trabajo realizado dentro de sí.
El liderazgo que lleva una dosis de ese significado necesita conectarse con lo que trae sentido y motivo para vivir. Si está sintonizado con lo que su alma le pide, podrá contribuir mejor al influir en las personas; pero, si está disociado de sí, probablemente estará distanciado del otro.
¿El liderazgo es una competencia relacional?
Para algunos autores, el liderazgo está asociado a la competencia relacional, es decir, a la capacidad de relación interpersonal. Pero, siguiendo el razonamiento hasta el final, concluimos que la calidad de la relación interpersonal que mantenemos con los demás está directamente ligada a la calidad de la relación que mantenemos con nosotros mismos.
Nuestras relaciones, sentimientos y motivaciones con los demás y con la vida son un reflejo de la relación, los sentimientos y la vivacidad que nutrimos por nosotros. Y entonces podemos preguntarnos: ¿cómo estamos internamente? ¿Quiénes somos y cuáles son nuestros anhelos? ¿Qué nos pide nuestra alma? ¿Consultamos constantemente a nuestra alma?
¿Por qué el líder necesita mirar primero hacia dentro?
Necesitamos desarrollar esa voz para volvernos mejores líderes y mejores guías para nosotros y, en consecuencia, para los demás. Nuestros equipos, organizaciones y resultados alcanzados reflejan lo que somos. No sirve buscar fuera si no estamos dispuestos a buscar dentro las causas más profundas de nuestra realidad actual.
No lograremos ser buenos conductores de hijos, comunidades, equipos o negocios si estamos desconectados de nosotros mismos. Traer conceptos de vida y de negocios y vivir lo contrario crea escisiones psíquicas y colectivas, además de ser pérdida de tiempo y traición del propósito.
¿Dónde empieza todo liderazgo?
Escuchar nuestra consciencia y nuestra supraconsciencia, y buscar conocer lo que nuestra alma no solo desea sino necesita, nos ayuda a liderar con significado, propósito y responsabilidad. El liderazgo del otro empieza, siempre, por el liderazgo de uno mismo. El trabajo con el otro será siempre consecuencia del trabajo que estamos realizando dentro de nosotros. Un alma feliz influye en la felicidad de muchas otras.
La respuesta corta
El liderazgo con significado es el liderazgo conectado con lo que trae sentido y motivo para vivir, porque un líder sintonizado con lo que su alma le pide influye con mucha más fuerza, mientras que un líder disociado de sí estará distanciado de las personas a su alrededor. Como los equipos, las organizaciones y los resultados reflejan lo que el líder es, la voz interior debe desarrollarse primero. El liderazgo del otro empieza, siempre, por el liderazgo de uno mismo.