CRISTIANE BARRETO'sBUSINESS & CAREER INSTITUTE
Cultura organizacional

Cómo Manejar los Conflictos Organizacionales

Cristiane Barreto, PhD

Cultura organizacional

Actualizado en

La elección del estilo con que se manejan los conflictos en una organización puede ser un éxito o no, según la preparación psicológica, emocional, intelectual y espiritual del líder.
En resumen
  • Cuanto más dificultad tenga el líder para percibir y manejar sus propios conflictos, más perjudicado será su equipo.
  • Los conflictos son inherentes a la vida en grupo y, según el modo en que se administran, acarrean consecuencias constructivas o destructivas.
  • El conflicto tiene funciones positivas, entre ellas romper la rutina, descubrir cuestiones escondidas, estimular la creatividad y agudizar la percepción y el razonamiento.
  • Cohesión excesiva, pensamiento grupal y la paradoja de Abilene son dificultades que comprometen el desempeño de los grupos, y por eso un grupo sin aspectos conflictivos es obra de ficción.

Cuanto más dificultad tenga el líder para percibir y manejar sus propios conflictos, más perjudicado será su equipo. Un líder que acoge y resuelve sus conflictos estará preparado y dispuesto a manejar los del grupo. Los conflictos son inherentes a la vida en grupo. Según el modo en que el conflicto se administra y se enfrenta, podrá acarrear consecuencias positivas o negativas, constructivas o destructivas.

¿Por qué el conflicto es una constante en la vida del equipo?

La trayectoria del equipo debe comprenderse como una continua sucesión de conflictos, pues ninguna modalidad de grupo está libre de ellos, por diversas razones. Con cada resolución de un conflicto se inicia una nueva etapa en la historia del equipo.

El término conflicto, en general, se ve como algo negativo, a pesar de tener varias funciones positivas:

  • romper la rutina
  • movilizar esfuerzos para la mejora y la renovación
  • desafiar la acomodación de ideas y paradigmas
  • descubrir cuestiones escondidas
  • estimular la creatividad
  • estimular la interacción del grupo
  • agudizar la percepción y el razonamiento
  • permitir el intercambio de perspectivas

Las diferencias, en su mejor versión, son grandes motores de crecimiento y evolución.

¿Por qué enfrentar el conflicto exige coraje?

Todo conflicto necesita enfrentarse y resignificarse, de modo que podamos extraer muchos más aprendizajes y avanzar, en lugar de aislarnos y estancarnos en nuestros propios modelos mentales, que necesitan estímulo para ser revisados, reciclados y ampliados. Es esa ampliación la que nos permite ver dónde y cómo podemos evolucionar.

Un grupo sin aspectos negativos y conflictivos es obra de ficción. Cohesión excesiva, pensamiento grupal y paradoja de Abilene son algunas dificultades que comprometen el desempeño de los grupos. Hace falta coraje para asumir los conflictos, disposición para tratarlos, habilidad para resolverlos y sabiduría para leer sus significados y propósitos.

Los conflictos como invitación al crecimiento

Los conflictos nos invitan a la mejora, a la evolución y al progreso. Nos toca a nosotros el esfuerzo máximo para extraer las lecciones, aprenderlas y crecer. Cuando el líder enfrenta esto con madurez y apertura, todo el equipo avanza junto.

La respuesta corta

El modo en que una organización maneja el conflicto puede ser un éxito o no, según la preparación psicológica, emocional, intelectual y espiritual del líder, porque un líder que acoge y resuelve sus propios conflictos está preparado para manejar los del grupo. El conflicto no es, en sí, negativo: rompe la rutina, descubre cuestiones escondidas, estimula la creatividad y amplía modelos mentales que, de otro modo, se estancarían. Enfrentar y resignificar cada conflicto es lo que extrae el aprendizaje y hace que todo el equipo avance junto.

¿Lista para poner esto en práctica?

Agende una sesión inicial con Cristiane para explorar cómo estas ideas se aplican a su organización y a sus desafíos de liderazgo.

Agendar una sesión