CRISTIANE BARRETO'sBUSINESS & CAREER INSTITUTE
Cultura organizacional

Juegos Cooperativos en el Desarrollo de Liderazgo

Cristiane Barreto, PhD

Cultura organizacional

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Los juegos cooperativos surgieron de la reflexión sobre cuánto la cultura occidental, principalmente, valora en exceso el individualismo y la competencia, al punto de que las personas viven de forma automática, reproduciendo patrones sin reflexionar sobre los objetivos o las consecuencias de sus acciones.
En resumen
  • Los juegos cooperativos surgieron de la reflexión sobre cuánto la cultura occidental valora en exceso el individualismo y la competencia, y de la necesidad fundamental que tiene el ser humano de vivir en conjunto.
  • Según el investigador Terry Orlick, los juegos cooperativos empezaron hace miles de años, cuando miembros de comunidades tribales se unían para celebrar la vida, y fueron sistematizados en la década de 1950 en los Estados Unidos, por el trabajo de Ted Lentz.
  • Los pioneros de los juegos cooperativos sostienen que esos juegos desarrollan confianza y apoyo mutuo, crean un sentimiento de comunidad y hacen que todos se sientan incluidos y participen por igual.
  • En las organizaciones, los juegos cooperativos evitan el aislamiento y facilitan la interacción, sirviendo de herramienta para construir culturas más cooperativas en un momento en que los modelos organizacionales dejan el trabajo individualizado en favor de los equipos.

Los juegos cooperativos emergieron también de la necesidad que tiene el ser humano de vivir en conjunto con los demás. Desde temprano, muchos de nosotros aprendimos que juego es sinónimo de competencia, y que competencia es sinónimo de juego. Sin embargo, para que un juego sea interesante y desafiante, no necesita jugarse como si fuera una guerra.

¿De dónde vinieron los juegos cooperativos?

El juego cooperativo no es algo nuevo. Según el investigador Terry Orlick, empezó hace miles de años, cuando miembros de las comunidades tribales se unían para celebrar la vida. Pueblos ancestrales como los inuit (Alaska), los aborígenes (Australia), los tasaday (África), los arapesh (Nueva Guinea) y diversos pueblos indígenas de las Américas todavía practican la vida cooperativamente por medio de la danza, del juego y de otros rituales.

Esos juegos siempre existieron, pero empezaron a sistematizarse en la década de 1950, en los Estados Unidos, por el trabajo de Ted Lentz, que no solo actuó en la primera línea de las investigaciones por la paz, sino que también fue pionero en el área de los juegos cooperativos. Desde entonces, estudios y programas se expandieron a muchos países, principalmente Canadá, Venezuela, Escocia y Australia.

¿Qué ofrecen los juegos cooperativos?

Los pioneros de los juegos cooperativos creen que pueden proporcionar valiosas oportunidades de convivencia y cuidado, desarrollando la confianza y el apoyo mutuo, creando un sentimiento de comunidad y haciendo que todos se sientan incluidos, participen por igual, trabajen juntos y se diviertan. Uno de los principales nombres del área es Terry Orlick, psicólogo y profesor de la Universidad de Ottawa, en Canadá, que en 1978 publicó Winning Through Cooperation, reconocida mundialmente como una de las principales fuentes de inspiración y comprensión de los juegos cooperativos.

Los juegos cooperativos en Brasil y en el mundo

A partir de 1980 se dieron los primeros pasos para integrar los juegos cooperativos en Brasil, donde merece destacarse el profesor de la USP Fábio Otuzi Brotto, principal representante del movimiento. Inicialmente, esos juegos tuvieron mayor repercusión dentro de programas de grado y posgrado en Educación Física. Actualmente, la propuesta se aplica en diversas áreas: deporte, pedagogía, administración de empresas, psicología, filosofía, movimientos comunitarios, ONG, salud, desarrollo del potencial humano y tantas otras, con personas y grupos muy diversos y de todas las edades.

¿Por qué las organizaciones necesitan cooperación?

Los juegos cooperativos pueden usarse en las empresas para evitar el aislamiento y facilitar la interacción de las personas. El valor de la cooperación es algo cada vez más importante dentro y fuera de las organizaciones, justamente porque la sociedad en general tiende a formar personas más competitivas y técnicas.

Los modelos organizacionales están dejando cada vez más de ser individualizados para transformarse en trabajos de equipo. Como observa el investigador Batitucci, el trabajo en equipo “no es, pues, solo una utopía o una opción más sintonizada con eventuales modelos de gestión: constituye, sí, uno de los pocos caminos posibles para la supervivencia de esas mismas organizaciones.”

La importancia de la cooperación en las organizaciones crece cada día. Los juegos cooperativos pueden servir de instrumento y herramienta para crear culturas organizacionales más cooperativas, formando equipos de personas y grupos realmente integrados entre sí. Además, esos juegos modifican y afectan la forma en que la persona se ve a sí misma y al mundo, lo que puede alterar los resultados organizacionales, pues pasa a aprender y a alterar su propia realidad buscando el bien común.

La respuesta corta

Los juegos cooperativos tienen lugar en el desarrollo del liderazgo porque un juego no necesita jugarse como si fuera una guerra para ser interesante y desafiante, y porque la sociedad, de otro modo, tiende a formar personas más competitivas y técnicas. Usados dentro de las organizaciones, evitan el aislamiento, facilitan la interacción y forman equipos realmente integrados entre sí. Su efecto más profundo es sobre la percepción: cambian el modo en que la persona se ve a sí misma y al mundo, y los resultados organizacionales se desplazan a medida que las personas alteran su propia realidad buscando el bien común.

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