CRISTIANE BARRETO'sBUSINESS & CAREER INSTITUTE
Cultura organizacional

La Física y el Paradigma de la Biología en las Organizaciones

Cristiane Barreto, PhD

Cultura organizacional

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Comprender la vida es comprender sus procesos intrínsecos de cambio. La transformación de las organizaciones empezará a verse bajo una nueva luz cuando las personas entiendan con claridad de qué formas las organizaciones humanas pueden considerarse vivas.
En resumen
  • La física de partículas, de la que se esperaba el bastión de la certeza de un universo lógico y sólido, reveló en cambio un cosmos probabilístico, energético y fluido.
  • Uno de los mayores desafíos de la gestión empresarial es la pérdida de la percepción de las consecuencias de las acciones y decisiones, junto con la pérdida del sentido intrínseco de conexión con el todo.
  • Concebir las organizaciones como sistemas vivos, redes complejas no lineales, implica que una empresa puede regenerarse, promover cambios y evolucionar naturalmente.
  • En el paradigma biológico que se instala en las organizaciones, orden y cambio, autonomía y control dejan de ser grandes opuestos, porque el cambio y la creación continuos son, en sí mismos, formas de mantener el orden y la capacidad.

Hoy, nada es previsible y casi todo es imponderable —incluso en el campo de la física de partículas, de la que se esperaba el bastión fundamental de la certeza para la construcción de un universo lógico, físico y sólido. Lo que se encontró, en cambio, fue un cosmos probabilístico, energético y fluido. Incertidumbre, imprevisibilidad y cambio constante implican ruptura, interrupción e incomodidad, según su intensidad.

¿Qué se pierde cuando desaparece la percepción sistémica?

En las organizaciones, ese cambio resulta del proceso de aprendizaje. Uno de los mayores desafíos en el campo complejo de la gestión empresarial es la pérdida de la percepción de las consecuencias de las acciones y de las decisiones, así como la pérdida de un sentido intrínseco de conexión con el todo. Es como si el mundo y la propia organización estuvieran hechos de fuerzas separadas, sin relación entre sí.

La vida es la mayor maestra del cambio. Diversos autores describen la probabilidad de concebir las organizaciones como sistemas vivos, es decir, como redes complejas no lineales, que ofrecen nuevas ideas sobre la naturaleza de la complejidad y ayudan a lidiar con las complicaciones del ambiente de negocios actual.

¿Qué significa ver una organización como sistema vivo?

La visión de la empresa como un ser vivo implica, en cierto sentido, que tiene capacidad de regenerarse, de promover cambios y de evolucionar naturalmente. Existe una forma más simple de liderar, que exige menos esfuerzo y genera menos tensión que las prácticas actuales. Ese nuevo conocimiento empieza a cristalizarse en aplicaciones, aunque todavía necesite muchos años por delante.

Es posible gestionar incluso en un mundo de flujo constante e imprevisibilidad, mediante una nueva visión que nace de la física cuántica y que permite entrever los procesos de cambio, su naturaleza profundamente estructurada y las densas redes de conexiones que los sostienen.

Más allá de lo convencional

Los modos actuales de organización están superados, y cuanto más se aferren los líderes a los formatos convencionales, más se alejarán de la comprensión del mundo que la ciencia llama refinamientos. Las capas de complejidad, y la sensación de que todo está más allá del control humano, oscurecen una realidad más profunda de la vida organizacional.

Los libros sobre la nueva ciencia en los campos de la biología, la teoría del caos, la teoría de la evolución y la física cuántica discuten el orden inherente al universo, a los procesos creativos y al cambio, que, aunque constante, preserva ese orden. Los estudios en física cuántica crecen mientras los de física clásica van siendo sustituidos, dando lugar a sistemas complejos y abiertos, con infinitas interacciones, probabilidades y campos cuánticos.

¿Cómo se instala el paradigma biológico en las organizaciones?

El paradigma biológico se arraiga y gana fuerza también en los ambientes organizacionales, donde los cambios ocurren con mínimo control humano. Las personas necesitan adaptarse y acompañar las corrientes de transformación y las nuevas formas de ver y de interpretar los acontecimientos.

Este es un mundo en el que orden y cambio, autonomía y control dejan de verse como grandes opuestos, y en el que el cambio y la creación continuos pasan a ser formas de mantener el orden y la capacidad. Un mundo en el que las complejidades componen un vasto conjunto de información por descifrar, generando innumerables interpretaciones, donde nada queda enteramente resuelto.

La respuesta corta

La física y la biología cambian el modo en que las organizaciones pueden comprenderse porque sustituyen un universo previsible y mecánico por otro probabilístico y fluido, hecho de sistemas abiertos, interacciones infinitas y densas redes de conexión. Vista por esa lente, la organización es un sistema vivo: una red compleja no lineal capaz de regenerarse, promover cambios y evolucionar naturalmente. La consecuencia práctica es que todavía es posible gestionar en medio del flujo constante, y que existe una forma más simple de liderar, que exige menos esfuerzo y genera menos tensión que las prácticas actuales.

Referencias: Capra, F. (2003). As conexões ocultas. São Paulo: Cultrix. Wheatley, M. J. (2002). Liderança e a nova ciência. São Paulo: Cultrix.

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