- La psicología moderna investiga cómo el comportamiento, los sentimientos y los pensamientos de un individuo son influidos y determinados por el comportamiento de los demás.
- Como las personas mantienen una relación de interdependencia y las conexiones relacionales permean las organizaciones, la comprensión del comportamiento humano es imprescindible para el éxito en el liderazgo.
- Las características del líder en la era emergente, como describe Aguiar (2011), son preparación intelectual, mucho coraje, mucha resistencia al dolor, mucha madurez psicológica y mucha fe.
- La competencia intelectual sigue siendo una de las cualidades más valoradas hoy, pero pocas personas ya viven los sentimientos y las actitudes requeridos en la nueva era de la metaconciencia.
Si todos los individuos mantienen una relación de interdependencia, si todo está en todo y si las conexiones relacionales permean las organizaciones, interfieren en los resultados y generan o no felicidad, es preciso entender lo que ya sea posible para proporcionarles a las personas un ambiente propicio para caminar con confianza y optimismo.
La comprensión del comportamiento humano será imprescindible para el éxito en el liderazgo, en la vida y en cualquier momento histórico evolutivo. El universo de incertidumbre contiene significado por desvelar, desenredar y asimilar, en la construcción de personas y organizaciones más edificantes.
¿Qué pide de un líder el liderazgo genuino?
Los liderazgos necesitan abrazar esa causa: sensibilizar, concientizar y estimular a todos los que están a su alrededor, en un trabajo incansable y de voluntad genuina de contribuir al avance de la humanidad, empezando por conocerse en profundidad y servir de ejemplo para el otro.
El enfoque jungiano de la psicología contribuyó con un profundo impacto y trascendió los modelos mecanicistas de la psicología clásica, colocando la ciencia más cerca de la física moderna que cualquier otra escuela de la psicología. De nada sirve que un líder luche por mantener comportamientos que ya no funcionan por causa de una nueva era que nace: necesita permitirse vivir nuevos valores, prioridades y actitudes que sean vitales y productivos para la era emergente.
¿Qué exige la nueva era de un líder?
Las características del líder en esa era que se adentra necesitan ser más completas, amplias y fortalecidas en diversos aspectos, como afirma Aguiar (2011):
- preparación intelectual
- mucho coraje
- mucha resistencia al dolor
- mucha madurez psicológica
- mucha fe
Esas están entre las características más difíciles de reunir en una sola persona, pero son justamente ellas las que, cuando se reúnen en una única criatura, pueden señalar a un gran líder.
La valoración de la competencia intelectual sigue siendo extremadamente fuerte y posiblemente es una de las más valoradas todavía hoy. Sin embargo, pocas personas ya viven los sentimientos y las actitudes requeridos en esa nueva era de la metaconciencia. Quien ya está en ese recorrido influirá poco a poco en los demás, y quien se sienta tocado podrá ayudar a que toda la humanidad avance.
Coraje, madurez y profundidad espiritual
Coraje significa actuar con el corazón. La madurez psicológica exige comprensión y trabajo psicológico constante, un análisis continuo de sí, y todavía se presenta como algo distante de la realidad de muchos líderes, que insisten en ver los problemas en sus liderados, pero poco conocen sobre sí mismos.
Actuar con el corazón y tener mucha fe presupone vivir intensa y continuamente la espiritualidad, hacer que esa dimensión espiritual permee todos los departamentos de la vida y sea la prioridad y la guía que traerá sentido y significado a todo.
La respuesta corta
La psicología importa para el liderazgo porque las personas son interdependientes: en cada interacción se ejerce influencia, y las conexiones relacionales moldean los resultados y el bienestar de la organización. Comprender el comportamiento humano es, por lo tanto, imprescindible para el éxito en el liderazgo, y eso empieza con el líder conociéndose en profundidad y sirviendo de ejemplo. Las características que pide la era emergente rara vez se reúnen en una sola persona, pero donde preparación intelectual, coraje, resistencia, madurez psicológica y fe convergen, pueden señalar a un gran líder.