CRISTIANE BARRETO'sBUSINESS & CAREER INSTITUTE
Liderazgo

El Punto Ciego del Liderazgo

Cristiane Barreto, PhD

Liderazgo

Actualizado en

Todo ser humano tiene su zona ciega. Cuanto mayor sea, más difíciles serán sus relaciones interpersonales, en la familia, en el trabajo y en la sociedad. Jung afirma que los dramas más difíciles no ocurren en los escenarios de los teatros, sino dentro del corazón de los hombres y las mujeres comunes.
En resumen
  • Todo ser humano tiene su zona ciega, y cuanto mayor sea, más difíciles serán sus relaciones en la familia, en el trabajo y en la sociedad.
  • La sombra de la personalidad guarda los aspectos negativos que la persona escondió de sí misma, y cuanto más iluminada se vuelve, mayor es su tendencia a reconocerlos en lugar de negarlos.
  • Lo que la persona no reconoce en sí se proyecta hacia fuera, de modo que los rasgos que detestamos en los demás son facetas de nuestro propio psiquismo a las que negamos ciudadanía en la consciencia.
  • La sombra no se compone solo de aspectos negativos: guarda también potenciales inexplorados, reprimidos o sofocados a lo largo de la vida, que necesitan integrarse.

Todo ser humano tiene su zona ciega, pero cuanto mayor sea, más difíciles serán sus relaciones interpersonales y afectivas, en la familia, en el trabajo y en la sociedad. Los impactos acentuados de ese desconocimiento de sí pueden traer consecuencias desastrosas: desgaste, dificultades y fracasos en muchos ámbitos, incluso enfermedades. Jung afirma que los dramas vividos más difíciles, dolorosos y conmovedores no ocurren en los escenarios de los teatros, sino dentro del corazón de los hombres y las mujeres comunes. Y muchas veces las personas solo manifestarán sus conflictos cuando caigan en depresión, cuyas causas les resultan desconocidas.

¿Qué es la sombra de la personalidad?

La sombra de la personalidad es algo que intriga, provoca, incomoda e inquieta a la mayoría de los individuos, por contener tantos aspectos negativos que quedaron, muchas veces con mucho esfuerzo, escondidos de sí mismo, al punto de que algunas personas creen no tenerlos. El ser humano no puede afirmar que no tiene una parte sombría en sí. Paradójicamente, cuanto más iluminada sea una persona, mayor es la tendencia a ver en sí misma los aspectos de la personalidad sombría, hecho conocido en la historia de los santos. San Pedro, por ejemplo, afirmó en una epístola a la humanidad: “No hay mal que un hermano mío cometa que yo no pueda cometer” (Aguiar, 2001).

Solo una mente con poco autoconocimiento, con ignorancia y arrogancia, podría no asumir que porta en su personalidad aspectos de la sombra psicológica. Los impulsos sombríos predominan en la psique humana media de la Tierra, aunque poco percibidos y dimensionados ante tantas racionalizaciones y personas civilizadas, por causa de un automatismo delirante del ego, que disfraza sus verdaderos propósitos e intenciones y el fondo oscuro que moviliza a la gran mayoría de las personas del planeta (Aguiar, 2011).

¿Cómo aparece la sombra en la proyección?

El enemigo dentro de cada uno, si no se reconoce y se educa, será proyectado hacia fuera, como si el mal solo existiera fuera y no dentro de uno mismo. “[...] en la persona de quienes detestamos o por quienes sentimos repulsión, vemos proyectadas facetas de nuestro propio psiquismo que ‘no merecen’ o no gozan de ciudadanía en la porción consciente de nuestra mente.” (Aguiar, 2011, p. 359). Cuanto más el individuo retrae esa proyección hacia sí, más información obtiene sobre quién es, además de desarrollar empatía, volviéndose menos crítico o juzgador y más indulgente y humilde con los demás.

Es importante recordar que el aspecto sombrío de la personalidad no se compone solo de aspectos negativos, sino también de potenciales inexplorados en el ser humano que, a lo largo de su existencia, pueden transformarse, por diversos tipos de influencia, en represiones, inhibiciones y expresiones sofocadas. La sombra también se compone de cualidades vitales que necesitan sumarse e integrarse a la vida.

El trabajo valiente de integración

Desarrollar una personalidad consciente es fundamental, es decir, asumir y responsabilizarse por vivir el proceso de ser quienes realmente somos, en esencia, lo que ya configura una búsqueda continua, ardua y para valientes. Por lo tanto, para el individuo que está en busca de su autoconocimiento, es inconcebible no trabajar su aspecto sombrío, que compone su ser y guarda innumerables elementos ricos y vivos, listos para ser llevados a la consciencia a fin de promover una amplitud del ser. Eso proporciona una profunda autopercepción a medida que la sombra se va trabajando, y crea la posibilidad de descubrir quiénes realmente somos y quiénes podemos llegar a ser.

La respuesta corta

El punto ciego de un líder es la parte de la personalidad que escondió de sí mismo, y su costo se paga en las relaciones, no en la autopercepción: lo que no se reconoce dentro se proyecta hacia fuera, como si la falla existiera solo en las otras personas. Retraer esa proyección es lo que convierte un juicio sobre el otro en información sobre uno mismo, y desarrolla empatía al mismo tiempo. Como la sombra guarda también potenciales inexplorados, y no solo rasgos negativos, trabajarla no es control de daños: es amplitud del ser.

Referencia: Benjamin Teixeira de Aguiar, saltoquantico.com.br

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