CRISTIANE BARRETO'sBUSINESS & CAREER INSTITUTE
Liderazgo

Cautela y Resiliencia en Tiempos de Turbulencia

Cristiane Barreto, PhD

Liderazgo

Actualizado en

Las organizaciones son sistemas abiertos que absorben los impactos constantes del entorno en el que están insertas. Ninguna decisión puede tomarse con responsabilidad sin una lectura atenta, y verdaderamente cautelosa, del escenario actual del mercado.
En resumen
  • Las organizaciones son sistemas abiertos que sufren el impacto cultural, social, económico y financiero del lugar en el que están insertas, por eso ninguna decisión se toma sin antes analizar el escenario y el contexto actuales del mercado.
  • La gestión de personas es responsabilidad de todos en la organización, y no solo de Recursos Humanos: todo ejecutivo necesita entender de gente y, más precisamente, conocerse a sí mismo.
  • Invertir solo en competencias técnicas ignora las competencias conductuales, emocionales y espirituales que este siglo exige para obtener mejores resultados.
  • Resiliencia es la capacidad del ser humano de superar la adversidad con el mínimo de disfuncionalidad en su comportamiento, adaptándose y creando nuevas oportunidades de desarrollo a partir de las lecciones extraídas de la experiencia.

Las organizaciones son sistemas abiertos que sufren el impacto cultural, social, económico y financiero del lugar en el que están insertas, y no pueden tomar decisiones sin analizar el escenario y el contexto actuales del mercado. Como diría el considerado padre de la administración moderna, el consultor y escritor Peter Drucker: “Dondequiera que vea un negocio exitoso, puede creer que allí hubo, un día, una decisión valiente.”

Si todo cambio debe, a priori, iniciarse en el ser humano, pues lo demás es consecuencia, ¿cómo no hacer esa inversión? Desperdicio, alta rotación, estancamiento del negocio, bajo desempeño, pérdida de talentos y de mercado solo pueden modificarse cuando las empresas se dan cuenta de que todo y cualquier proceso, para ser válido, pasa por individuos.

¿De quién es la responsabilidad por la gestión de personas?

Es increíble notar que, en pleno siglo XXI, todavía es posible oír de profesionales de todas las áreas que quien entiende de gente debe trabajar en Recursos Humanos, en una percepción simplista y estrecha. La gestión de personas es responsabilidad de todos, independientemente del área. Todo y cualquier ejecutivo necesita entender de gente, o mejor, necesita conocerse a sí mismo.

Invertir solo en competencias técnicas y creer que esas son bases sólidas para obtener una carrera exitosa significa atraso y desconocimiento de las competencias conductuales, emocionales y espirituales exigidas en este siglo para obtener mejores resultados. La resistencia a invertir en personas es alarmante. Los casos de éxito empresarial de hoy y del futuro deben superar ese casi prejuicio organizacional y repensar la distribución del presupuesto, considerando esa parte todavía tan descuidada.

¿Qué es la resiliencia y por qué es base y no reacción?

Es imprescindible preparar a las personas para ser cada vez mejores, y no solo cuando la situación es alarmante o cuando llega la crisis, sino como inversión continua en la salud de la organización. La resiliencia nunca fue tan necesaria como en el momento actual.

En psicología, resiliencia significa la capacidad del ser humano de superar situaciones de adversidad, como pérdidas, cambios inesperados de cualquier orden, crisis y estrés, con el mínimo de disfuncionalidad en su comportamiento, adaptándose, ajustándose y creando nuevas oportunidades de desarrollo mediante las lecciones extraídas de la experiencia.

Responder de forma consistente y optimista a los problemas y manejar las dificultades y los desafíos imprevisibles del mercado actual es lo que distingue a los profesionales más calificados y preparados. La cautela, en ese sentido, no es timidez. Es la sabiduría de leer las situaciones con claridad antes de actuar, combinada con la resiliencia de seguir adelante una vez elegido el camino.

Las organizaciones que construyen esas dos capacidades en su cultura de liderazgo —leer el entorno con atención y responder con adaptabilidad y determinación— se mostrarán consistentemente más capaces de atravesar la turbulencia que aquellas que se apoyan solo en la competencia técnica.

La respuesta corta

La cautela en tiempos de turbulencia no es timidez, sino la sabiduría de leer la situación con claridad antes de actuar; la resiliencia es lo que mantiene al profesional en movimiento una vez elegido el camino. Como las organizaciones absorben los impactos del entorno en el que operan, ninguna de las dos capacidades puede improvisarse en el momento de la crisis: las personas deben prepararse progresivamente, como inversión continua en la salud de la organización. Las empresas que construyen ambas en su cultura de liderazgo atraviesan la turbulencia mejor que las que se apoyan solo en la competencia técnica.

¿Lista para poner esto en práctica?

Agende una sesión inicial con Cristiane para explorar cómo estas ideas se aplican a su organización y a sus desafíos de liderazgo.

Agendar una sesión